La lámpara Jielde fué diseñada por Jean-Louis Domecq allá por los años 50. Es metálica y la podemos encontrar en infinidad de colores. Pero lo mejor de todo es que es articulada, lo que hace que se pueda enfocar con mayor precisión.

Las hay de suelo, de techo, modo aplique, de sobremesa…A mí personalmente me tiene enamorada la de pie. Es un icono industrial, una pieza fetiche que dudo que llegue a pasar de moda. Simple y robusta, une merveille!
Del precio mejor…hablamos otro día si os parece.








